martes, 20 de mayo de 2008

9 de Diciembre [Segunda Parte]

Amanece y Alfredo ve por la ventana del bus que ya no se encontraba mas en lo común para él, el desierto, ahora veía verde, veía otro paisaje, uno que le agradaba mucho, Alfredo creció toda su vida en un clima desértico, por lo que para él este verde que veía en los cerros le eran muy de su agrado. Ya se encontraba a muy poco tiempo de llegar a la ciudad que lo estaba esperando, mas bien a la ciudad donde una niña lo estaba esperando, si bien se encontraba aún a un par de horas de llegar, ya comenzaba a sentir los síntomas de sus nervios que comenzaban a jugarle no se si en contra, pero que si lo tensaban, sus manos se enfriaban, y se contraía de cuerpo, sabía y su mente se lo recordaba a cada momento, que en unas horas más estaría frente a frente con ella, quien había dejado de ser algo más que una simple amiga de distancia, ya era importante, se había vuelto parte de su vida, pensaba en todas las cosas que había hecho y que estaba haciendo por ella, tenía miedo, ese era el gran sentimiento que lo llenaba en ese momento, pero tenía un rayo de luz dentro de si, que lo hacía pensar y despejar ese miedo, el cual lo hacía poseedor de la capacidad de hacer cualquier cosa, si bien era pequeña esta luz, era poderosa y calmaba a su conciencia y a su mente que lo hacía poner nervioso.
Alrededor de las 11 de la mañana de ese 9 de Diciembre ; Alfredo se encontraba en su destino, con su mochila en la espalda, afuera del terminal, esperaba a su amigo, su cómplice en esta aventura el cual estaba al tanto de todo lo que iba a pasar y el motivo de viaje de Alfredo, él le ofreció su hogar por el par de días que él iba a encontrarse en la ciudad. Saliendo del terminal, Alfredo logra ver a su amigo que lo esperaba afuera, era hora de saludarlo y contarle los detalles mas entre comilla sabrosos que quería saber su amigo, debían moverse rápido ya que tenía que ducharse, para bajar nuevamente, esta vez al centro, esta vez a su encuentro final..
[ESTA HISTORIA CONTINUARÁ]

martes, 13 de mayo de 2008

9 de Diciembre

Esta historia, como todas las historias, tiene dos protagonistas, quienes a pesar de situaciones un tanto adversas un 9 de Diciembre tendrán un encuentro muy especial.
El día anterior, 8, Alfredo se encontraba en una de las tantas paradas que hace el bus durante su viaje, sentado de lado a la ventana mira su celular, lo tiene apagado, no desea prenderlo ya que no quiere hablar con nadie; mira por la ventana, pero su mirada no va dirigida a un lugar en específico del paisaje, su mirada esta perdida, perdida en sus recuerdos y en las situaciones que lo llevaron a tomar la decisión de viajar, se reía solo, se decía a si mismo: Quién diría que a partir de una converzación tan inocente, por esas cosas de la vida, iba a terminar viajando a conocer, a conocerla a ella, pero sabía que las cosas se habían escapado a su entender ya hace rato, hace mucho tiempo que ya no pensaba, sino más bien se dejaba llevar por sus instinto, por lo que le decía ese pequeño músculo situado en su pecho de centro a izquierda. Ese año había sido muy extraño para él, muchas situaciones y acontecimientos habían dejado claro para Alfredo que este no era un año normal, que este era uno de esos años que rara vez ocurren en la vida de las personas, por eso y por lo que estaba comenzando a sentir es que había tomado la decisión de hacer este viaje. Mientras reía solo trataba de pensar como estaría ella, en que situación o que estaría pasando por su mente en ese momento, se la imaginaba nerviosa, igual a como él se sentía en que no podía entender lo que estaba por pasar y que era de esas cosas que rara vez pasan.
Pero el sonido del motor encendiéndose lo hizo volver a donde se encontraba, en el asiento del bus que lo llevaba a su destino, era de noche, sabía que al abrir los ojos ya estaría en su destino y que de ahí hacia adelante ya no habría vuelta atrás..
[Como una especie de cliche de todas las cosas en una novela de ficción o en la vida real.. ESTA HISTORIA CONTINUARÁ..]

La Rutina y el Capitalismo

Todas las cosas en un momento se vuelven rutina, todo por mágico que tenga en un comienzo, se empieza a transformar en esto que se llama rutina. Cuando estaba en la U lo que más deseaba era un tiempo para no hacer nada, la Universidad se sabe que quita tiempo y que aburre con tantas responsabilidades, no deja tiempo para el ocio, el estudio se comienza a ver como rutina que apesta, no esperaba o contaba los días para las vacaciones, ahora que no hago nada, que tengo tiempo de sobra, el mismo ocio se esta volviendo rutina, y como saben la rutina aburre, aburre a cualquiera por más que tranquila sea la vida sin nada que hacer o pensar, me aburro de no hacer nada, a veces quiero hacer algo, pero en sólo pensar en que tendré que entrar a este sistema, como se le quiera llamar, ritmo de vida moderno, este llamado capitalismo en su segunda etapa de alta modernidad, que consume a las personas, volviéndolos esclavos del trabajo, de lo material, de lo superficial, del tiempo. ¿Es así como uno quería vivir para el resto de su vida? ¿Sabíamos que ivamos a terminar así? Yo creo que si desde chico hubiera sabido cual era mi destino, haha no se si lo hubiera querido así, el mismo Capitalismo o Modernidad, como quieran llamarlo hace de todo una rutina, esta rutina que aburre, y que creo que solo puede combatirse con una fuerte determinación, basándose en sentimientos tan básicos como el amor y sus derivados, pero cuidado que el Odio también puede caer en las garras de esta Modernidad, o preguntenle al señor Rocha y su destino por sus celos y odio aahh ya no se, sólo se que estoy entrando en esa cosa tan rica que se llama Rutina.

domingo, 4 de mayo de 2008

Estoy normal

Escuchaba hace poco la radio Rock and Pop, y me llamo mucho la atención la nueva frase que usa la radio, la cual dice: La venganza de la gente normal, eso me hizo pensar en quienes eran supuestamente estas personas normales y que características debíamos tener los que nos consideramos normales, por ejemplo mi vida, me llamo Sebastián Vera y no hago nada en la vida, no tengo grandes aventuras, mi vida es de lo mas normal, salgo a carretiar cuando se puede, un buen ron también, cada vez que se puede, ya que siempre terminamos comprando uno de medio pelo, o chelas que a esta época del año es mejor dejarlas en el refri, egrese de una carrera más que poco conocida en Chile, Sociología, siempre me preguntan que es mi carrera y donde se supone que voy a trabajar, la verdad es que ni yo se que va a pasar conmigo y esa carrera. Escucho todo tipo de música, siendo un metalero años atrás donde sólo escuchaba metal y todo lo demás lo encontraba penca y simplemente no escuchaba, ahora nada, tengo mi mente más que abierta y he descubierto que la gracia de la música esta en la diversidad, esa diversidad que ahora mas que nunca agradezco y te puedo escuchar de todo, pero siempre dejando mi tendencia por unas buenas guitarras y su piano melancólico. Me gusta la fotografía y creo que es eso lo que más me mantiene ocupado, pensando en sacar fotos a la ciudad a momentos, quiero andar con la cámara a mano para tomar fotos, onda geniales, capturar momentos, creo que es eso lo que me gustar por estos días la idea de capturar momentos, ya que son pocos, me gusta la idea de ir a la playa y tomar fotos y fumarme un cigarro y sentir el olor a mar que por estos días como que lo hecho de menos ya que estuve en Santiago mas de un mes y obviamente no hay mar en Santiago, sólo el mar de gente que me aprieta en la hora pic del metro y abusa de mi metro cuadrado y mi espacio personal. Como ven mi vida apesta, no tengo nada de novedoso y no tengo grandes aventuras, hace rato que ando ñe, tengo algo pendiente y quiero resolverlo luego para seguir hacia adelante, en conclusión soy normal, normalmente común.