Esa mañana de diciembre como era de esperar a la época, sería una día soleado, ya encontrándose en Santiago, Alfredo noto que ese sería un día caluroso, por lo que pensó que tenía que ir con ropa agradable para su encuentro. De camino al departamento en el Metro Alfredo y su compañero van comentando detalles acerca del viaje y detalles que el propio amigo no conocía hasta ese momento acerca de la aventura que había emprendido Alfredo, este a ver que se venía acercando cada vez mas la hora, comenzó a sentir el peso de la ansiedad en su cuerpo, no podía moverse con facilidad y notaba que su cuerpo comenzaba a tornarse algo "tenso". Una vez en el depa, Alfredo se dio una ducha, por lo general a él le gusta organizar las tareas que debe realizar durante un día común en el proceso de ducharse, esta vez tenía ansiedad y no lograba concentrarse en lo que debía o no debía hacer, los nervios lo traicionaban cada vez más y por el momento solo intentaba no estar mas nervioso, sólo en ese momento recordó que tenía que dentro de su equipaje dos chupetes que había traído desde Iquique, pensó que con ellos al sentirse cómodo él, le ayudaría a romper el hielo si es que la situación se encontrara tensa en un comienzo. Una vez duchado y listo, disidieron salir a almorzar a la Universidad del amigo, quien le dijo que servían muy buenos almuerzos en el casino de la misma, además que estaba a pasos de donde supuestamente se encontrarían Alfredo y Andrea. El viaje en Metro fue tenso, Alfredo comenzó a sentir nuevamente ese extraño sentimiento, que lo ponía en tensión, que apretaba su estómago, que lo hacía sudar, era el miedo, sin duda eso pensaba él, era el miedo el que comenzaba a tomar control en él. Ya en la Universidad, Alfredo toma una decisión, debía hacer contacto con Andrea y saber si esto continuaba o no. por un momento dudo en hacer la llamada, pero recordó que cuando había llegado a Santiago, y al prender su celular vio un mensaje de texto de ella, ese mensaje le había dado tranquilidad y esperanza en que la situación hasta ese momento venía por buen camino, así que se olvido por un momento de su tensión y nerviosismo y desde un teléfono público, comenzó a echar una tras una las monedas de cien pesos y empezó a marcar el número de celular de Andrea...
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